Reconfortantes, nutritivos y sorprendentemente fáciles
Hay platos que no necesitan presentación porque se explican solos. Este es uno de ellos: garbanzos cremosos con berenjena y tahini, una receta vegetal que reconforta desde el primer bocado. Saludable, sencilla y sin postureo, pensada para quienes comen vegano, vegetariano o simplemente quieren cuidarse sin complicarse la vida.
Los garbanzos son el alma del plato. Pequeños, sí, pero cargados de proteína vegetal, fibra, minerales y ese triptófano que mejora el ánimo. Comerlos es como regalarle al cuerpo un poco de bienestar emocional.
La berenjena aporta suavidad, antioxidantes y textura. Baja en calorías, rica en beneficios, y con la piel puesta (porque ahí vive lo bueno).
Y el tahini, esa pasta cremosa de sésamo, lo transforma todo: grasas saludables, calcio, hierro, magnesio, vitaminas… y un sabor que lo hace todo bien.
Se prepara con pocos ingredientes y apenas requiere cocinado. Es saciante, versátil y se adapta a ti: caliente cuando hace fresco, templado cuando aprieta el calor. Un plato que cuida, alimenta y no exige nada.
Garbanzos cremosos con berenjena y tahini
4
Personas10
minutos20
minutos300
kcalIngredientes
400 gr de garbanzos cocidos
1 berenjena
1 cda de tahini
1 cda de mostaza
1 diente de ajo
AOVE
Sal
Preparación
Comenzamos poniendo la berenjena cortada en medias lunas en una sartén o cazuela con un chorrito de aceite de oliva, y cocinamos a fuego lento hasta que se quede casi desecha.
alteamos los garbanzos cocidos en un chorrito de aceite de oliva y un diente de ajo picado.

Preparamos la salsa de tahini. Para ello, ponemos 1 cucharada de tahini, 1 cucharadita de moztaza y 1 cucharada de AOVE, removemos bien y reservamos.

Ahora montamos el plato.
Ponemos una cama de berenjena, los garbanzos, y encima la salsa de tahini. Mezclamos y listo.



